La psicología interconductual tiene sus orígenes a principios del siglo XX y se considera a J.R. Kantor como su fundador (Ribes & López, 1985). Uno de los principales objetivos de la psicología interconductual, es que esta sea considerada y estructurada, como el resto de las ciencias naturales (v.gr. física, química, biología). Para Kantor y Smith (2016), el paso preliminar para poder estructurar cualquier sistema científico, es la selección y diferenciación del evento a estudiar; es decir, cualquier psicología que aspire a ser una ciencia, debe comenzar por definir su objeto de estudio y diferenciarlo del resto eventos estudiados por las diversas disciplinas científicas.
Partiendo de lo antes mencionado, para el interconductismo, la psicología es la ciencia que estudia la interconducta psicológica, es decir, la interacción de los organismos con los objetos de estímulo, también denominado comportamiento; en tal sentido, no es de nuestro interés <supuestos> fenómenos tales como: mente, aparato psíquico, inconsciente; puesto que, más allá de su limitación de ser observados y analizados científicamente -¿cómo estudiar y observar el inconsciente si este es intangible?-, su mismo concepto trae consigo problemas de carácter lógico y conceptual (Ribes, 1990 & Ryle, 1968).
Cabe destacar, la definición de dicho objeto de estudio, no es la condición única para poder construir un sistema científico, por el contrario, Kantor (1967) establece que toda ciencia debe fundamentarse en una serie de suposiciones básicas previamente establecidas acerca de los eventos en cuestión, lo que él denomina metasistema; el cual, a su vez, se encuentra arraigado a una filosofía de la ciencia y, esta última, se ve influida por las condiciones culturales existentes de la época.
Finalmente, vale la pena rescatar que la psicología interconductual, se instaura dentro de una visión de campo, es decir, parte de una visión de sistemas, donde se busca identificar los elementos que configuran los eventos psicológicos (estructura del sistema) y cómo dichos elementos se relacionan entre sí (forma del sistema) para que dé lugar a un comportamiento en específico (función del sistema).
El metasistema interconductual propuesto por Kantor (1967) no debe confundirse con la teoría interconductual, por el contrario, debe considerarse el cómo de la teoría, es decir, establece qué y cómo debe estudiarse. En palabras del autor, todo sistema científico está basado en un metasistema, dicho metasistema en una lógica particular de la ciencia, la cual, a su vez, está influenciada por el contexto sociocultural del científico (Ver Figura 1).
Kantor (1967), estructura la lógica de la ciencia en protoproposiciones, las cuales enmarcan la construcción de los protopostulados. Entre sus protopostulados, se destaca que toda ciencia está interesada en la existencia e identidad de los eventos y sus componentes; así como un marcado desinterés por hechos o procesos que trascienden los límites de la empresa científica, es decir, ninguna ciencia se interesa por una “realidad” más allá de los eventos, tal como suponer un aparato psíquico o una mente inobservable como causante del comportamiento; la ciencia produce registros, hipótesis, teorías y leyes; la empresa científica es corregible, es decir, no es un conocimiento absoluto. Estas protoproposiciones y protoposulados, en su conjunto, establecen la filosofía de la ciencia de la psicología interconductual.
Asimismo, el metasistema interconductual es estructurado a partir de metaproposiciones I, las cuales enmarcan las metaproposiciones II que a su vez, están constituidas por metapostulados, a continuación se detallan algunos:
Para una revisión más amplia del tema, se recomienda al lector la revisión del autor citado.
Una vez delineados los principios que sigue la psicología interconductual … ¿Cómo entiende el psicólogo interconductual los eventos psicológicos? Partiendo de que nuestro objeto de estudio es la interacción de los organismos con los objetos estímulo, los factores que forman parte de dicha interacción, son los siguientes y su representación gráfica se observa en la figura 2:
Todo comportamiento psicológico requiere un organismo vivo, sea persona o animal.
El organismo se comporta respecto a objetos, personas, por ejemplo, nosotros nos relacionamos con nuestra pareja, con un amigo, amiga, con nuestra mascota, etc. .
El organismo al interactuar con los objetos, posee diversas formas de respuesta para relacionarse, supongamos un niño interactuando con un vaso de plástico, puede tomarlo y agitarlo, aventarlo, llevarselo a la boca, etc.
Propiedades del objeto, respecto de las cuales el organismo se relaciona. Retomando el ejemplo del niño y el vaso, el vaso posee diversas propiedades de estímulo, como su forma, textura, color, peso, etc.
Tras diversos contactos del organismo con el objeto, el organismo establece una función de respuesta (interdependiente del objeto). En nuestro ejemplo del niño y el vaso, conforme el niño siga interactuando con el vaso de plástico, eventualmente establecerá una función de respuesta respecto al vaso, ya no lo aventará, ni lo chupará, ahora lo ocupará para beber agua.
Tras diversos contactos del organismo con el objeto, el objeto establece una función de estímulo (interdependiente del organismo). Retomando el caso del niño y el vaso, en tanto interactuan, el vaso adquiere una función de estímulo particular, usarse como objeto para beber agua.
Son aquellos factores presentes durante la interacción entre el organismo y el objeto que hacen probable que ocurra dicha relación. En el caso del niño que bebe agua del vaso, un factor situacional presente, seguramente será que el niño tenga sed.
Son las condiciones físico/químicas para que ocurra una interacción, definitivamente no podemos interactuar con nadie ni con nada, si no hay aire que transmita las ondas sonoras de nuestra voz y luz en nuestro planeta, que nos permita ver a la otra persona.
Delimita el segmento a analizar. Los organismos todo el tiempo están comportándose respecto a diversos objetos, personas o acontecimientos, hasta su muerte biológica; para analizar el comportamiento, es necesario limitar qué segmento queremos analizar. En el ejemplo del niño y el vaso, seguramente nuestro infante, no unicamente se relaciona con el vaso, sino, también con su madre, padre, amigos, amigas, etcétera, el límite de campo nos permite establecer que únicamente nos va a interesar analizar la interacción del niño con el vaso.
Historia de contactos entre el organismo y el objeto. Para que un niño use el vaso para beber agua, necesariamente tuvo diversos contactos con el objeto. En este sentido, la historia interconductual está compuesta por la biografía reactiva y la evolución del estímulo.
Partiendo del trabajo realizado por Kantor (2015; 1967), Ribes y López (1985) proponen una teoría de la conducta. A partir de ello, elaboran lo que se conoce como la taxonomía funcional de la conducta, la cual establece cinco niveles de interacción cualitativamente diferentes:
i) Función Contextual
ii) Función Suplementaria
iii) Función Selectora
iv) Función sustitutiva referencial
v) Función sustitutiva no-referencial
Cabe destacar, dicha taxonomía no busca la explicación de cualquier evento psicológico a partir de las funciones propuestas, sino únicamente su clasificación, es decir, que todos aquellos eventos denominados como psicológicos, sea pensar, imaginar, recordar, aprender, etc., puedan ser clasificados en dicha taxonomía. En tal sentido, la propuesta teórica no permite el análisis y modificación de los eventos psicológicos tal y cómo ocurren en nuestra vida diaria. Por ello, para poder aplicar la teoría interconductual, es necesario sintetizar el conocimiento teórico en categorías sintéticas de análisis (Díaz-González & Carpio, 1996), lo cual permitirá la formulación de tecnología apta para analizar y modificar los eventos psicológicos del mundo concreto.
Desde la psicología interconductual, se cuenta con una tecnología denominada Análisis Contingencial (AC). El AC, se considera tanto un sistema como una metodología (Rodríguez, 2002), en tanto sistema, permite al psicólogo interconductual analizar cualquier comportamiento humano con fines investigativos, por ejemplo, investigar los factores situacionales relacionados al consumo de tabaco en adolescentes de 12 años; en tanto metodología, permite analizar y modificar la conducta, por ejemplo, analizar el comportamiento de un paciente diabético que es incapaz de adherirse a su tratamiento médico y alimenticio, para posteriormente modificarlo y que se adhiera a ellos. Para fines ilustrativos, puesto que no es el objetivo del presente texto, se mencionan a continuación las dimensiones de análisis en tanto sistema y, los pasos en tanto metodología para la modificación del comportamiento:
Sistema Microcontingencial
Sistema Macrocontingencial
Factores Disposicionales
Personas
Paso 1: Identificación de las relaciones microcontingenciales.
Paso 2: Identificación del contexto valorativo de la o las microcontingencias (análisis macrocontingencial).
Paso 3: Identificación de la génesis del problema.
Paso 4. Análisis de soluciones
Paso 5: Implementación y evaluación de los procedimientos de cambio.
El análisis contingencial puede ser utilizado en cualquier ámbito de aplicación de la psicología: clínica, organizacional, educación, salud, deporte, etc. Sin embargo, para su aplicación, es necesaria la formulación de modelos de interfaz, tal como el modelo psicológico de salud biológica (Ribes, 2008), puesto que éstos delimitan la dimensión psicológica y el rol del psicólogo en campos multidisciplinarios.
Díaz-González, E.& Carpio, C. (1996). Criterio para la aplicación del conocimiento psicológico. En J.J. Sánchez Sosa, C. Carpio y E. Díaz-González (Comps.), Aplicaciones del conocimiento psicológico (pp.39-49). México: UNAM/Sociedad Mexicana de Psicología.
Kantor, J. (1967). Psicología interconductual: un ejemplo de construcción científica sistemática. México: Trillas.
Kantor, J. R. y Smith, N. E. (2015). La ciencia de la psicología. Un estudio interconductual. México: Universidad de Guadalajara. Ribes, E. (1990). Psicología de la salud. México: Trillas.
Ribes, E. (2008). Psicología de la salud. México: Trillas.
Ribes, E. & López, F. (1985). Teoría de la conducta: un análisis paramétrico. México: Trillas.
Rodríguez, M. L. (2002). Análisis contingencial: Un sistema psicológico interconductual para el campo aplicado. México: Facultad de Estudios Superiores Iztacala – Universidad Nacional Autónoma de México
¿Quiéres tomar terapia psicológica con nosotros? Envíanos un whatsapp pulsando el botón de abajo.
